
Santo Domingo. El director del Observatorio de Derechos Humanos para Grupos Vulnerados, Manuel Meccariello, calificó como un paso positivo las medidas anunciadas por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, orientadas a fortalecer los mecanismos de supervisión y control de las actuaciones policiales mediante el uso de tecnología, especialmente la implementación de cámaras corporales en más de 8,000 agentes de la Policía Nacional.
Meccariello consideró que la decisión de ampliar el uso de estos dispositivos constituye una herramienta importante para garantizar la transparencia, prevenir abusos y fortalecer la confianza de la ciudadanía en los organismos encargados de la seguridad pública.
"Valoramos las declaraciones de la ministra Faride Raful y el esfuerzo que realiza el Gobierno para incorporar mecanismos tecnológicos que permitan una mayor supervisión de la actuación policial. La transparencia es una condición indispensable para el fortalecimiento del Estado de Derecho y la protección de los derechos humanos", expresó.
No obstante, el director del Observatorio sostuvo que el éxito de esta iniciativa dependerá de que las cámaras corporales funcionen de manera permanente y eficiente durante los operativos y procedimientos policiales.
"Las cámaras deben operar correctamente en todo momento y no pueden ser apagadas de manera arbitraria. Su funcionamiento continuo es una garantía tanto para los ciudadanos como para los propios agentes del orden, porque permite documentar los hechos tal y como ocurren y contribuye a esclarecer cualquier denuncia o incidente", manifestó.
Meccariello destacó que el respeto al derecho a la vida, la integridad física y la dignidad humana debe ser el eje central de toda actuación policial, en consonancia con los principios establecidos en la Constitución de la República Dominicana y los instrumentos internacionales de derechos humanos.
"Mientras exista transparencia, rendición de cuentas y apego estricto a la ley, se fortalece la credibilidad institucional. Cada agente policial debe actuar bajo lo que establecen la Constitución dominicana, las leyes nacionales y los protocolos que rigen el uso legítimo de la fuerza", afirmó.
El representante del Observatorio señaló además que la combinación de las cámaras corporales con el sistema de monitoreo y vigilancia nacional puede convertirse en una herramienta efectiva para reducir los abusos, proteger a los ciudadanos y garantizar que cualquier actuación irregular sea investigada y sancionada conforme a la ley.
Finalmente, Manuel Meccariello exhortó a las autoridades a continuar profundizando la reforma policial, fortaleciendo los mecanismos de supervisión interna y asegurando que toda acción de los cuerpos de seguridad esté fundamentada en el respeto irrestricto de los derechos humanos.
"Una Policía moderna no solo combate la delincuencia; también protege la vida, respeta la dignidad de las personas y actúa con absoluta transparencia frente a la sociedad. Ese debe ser el norte de toda transformación institucional", concluyó.