
Hoy, con el corazón desgarrado y una profunda impotencia, pido justicia en el caso del asesinato de Zeni, la esposa de mi querido hermano fraternal Julián. Esta pérdida es un golpe devastador que nos deja a todos atónitos y llenos de frustración. Zeni no solo fue una madre, hija, esposa y amiga ejemplar, sino también un símbolo de lucha y perseverancia.
El vacío que su ausencia deja es imposible de llenar. La tristeza que me embarga, junto con una rabia profunda, me lleva a cuestionar el estado seguridad en nuestro país. ¡Malditos delincuentes! Han arrebatado de nuestras vidas a una persona tan valiosa, y no puedo aceptar que esto quede impune.
A Julián, mi hermano, quiero que sepas que comparto tu dolor. La injusticia de esta tragedia me duele en el alma, y mis pensamientos y oraciones están contigo. Lucharemos juntos para que quienes han causado este sufrimiento enfrenten las consecuencias de sus actos.
Señor Director de la Policía, le exijo que actúe con la urgencia y determinación que este caso merece. El país necesita respuestas y, sobre todo, justicia. No podemos permitir que el miedo y la impunidad sigan reinando en nuestras vidas. Es hora de levantarse y exigir que el sistema funcione, que se haga justicia y que la memoria de Zeni nunca sea olvidada.
Justicia por Zeni, justicia para Julián, justicia para todos nosotros.
Director de la Policía resuelva.