
SANTO DOMINGO, RD.- La Fundación Dominicana de Accidente Cerebral (Fundace), junto a la Sociedad Dominicana de Neurointervención y Neurología Vascular, conmemoró este domingo el Día Mundial del Ataque Cerebral con la gran caminata “Ejercitando el Cerebro”, realizada este domingo 25 de octubre en el Parque Iberoamérica, con la participación de profesionales de la salud, sobrevivientes de ACV, familiares, estudiantes de medicina, terapeutas y ciudadanos comprometidos con esta causa.
Este año Fundace dedicó la caminata al doctor Félix Antonio Cruz Jiminián otorgándole el Premio Nacional de la Salud (PrenaSalud), en la categoría “Neurona Altruista”.
La jornada estuvo dedicada a la orientación y educación de los asistentes, con las exposiciones de los especialistas en ACV como son los doctores Luis Suazo y Amaury García, neurocirujanos endovasculares; la doctora Edwina Luna, neuróloga vascular y el doctor Marlon González, médico rehabilitador, quienes abordaron temas relacionados con esta condición y la importancia de actuar con rapidez ante sus manifestaciones.
La actividad tuvo como objetivo educar a la población sobre los factores de riesgo del ACV, visibilizar la discapacidad derivada de los accidentes cerebrovasculares y crear conciencia sobre la importancia de la prevención y la atención oportuna.
Estuvo dedicada a transmitir un mensaje fundamental: “A los jóvenes también les da ACV”, con el propósito de recordar que los ACV pueden afectar a personas de distintas edades y que reconocer sus señales a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida, la muerte y la discapacidad.
La conducción del evento estuvo a cargo de la periodista y escritora Marivella Contreras, vicepresidenta de Fundace, quien acompañó el desarrollo de las actividades y las intervenciones de los especialistas.
Durante la apertura, el presidente de Fundace, Feliz Vinicio Lora, presentó una breve memoria de la labor desarrollada por la institución y destacó los programas que lleva a cabo en beneficio de los sobrevivientes de ACV, mediante iniciativas de apoyo y acompañamiento orientadas a mejorar su calidad de vida.
Como parte del programa, se desarrolló una dinámica grupal en la que los participantes aprendieron, de manera práctica y divertida, a identificar los principales signos y síntomas de un ACV, reforzando el mensaje de que reconocer las señales de alarma y buscar atención médica inmediata puede salvar vidas. “Cada minuto cuenta”.