
El presidente del Ministerio Jesús es Sanidad y Vida Eterna Inc, reverendo Domingo Paulino Moya, expresó hoy su preocupación por el nivel de inmoralidad colectiva que atraviesa el país, en todos los niveles, y pidió a los dominicanos volver sus ojos a Dios para poder salvar la situación que se padece.
El vocero y ministro cristiano reiteró un llamado urgente a todos los actores sociales, económicos, religiosos y políticos de la nación a volverse hacia Jesucristo, a quien señaló como el único capaz de sanar el corazón y devolver los valores de la paz social que la ciudadanía requiere.
Paulino Moya afirmó que la sociedad dominicana se encuentra atrapada en un escenario donde nadie puede salir adelante sin la ayuda del Creador. En ese sentido, advirtió que el territorio se ha sumergido profundamente en un "pantano de carácter inmoral" que atenta de forma directa contra la dignidad de la familia y el sagrado compromiso de cumplir con los mandamientos divinos.
Ante esta realidad, el representante evangélico instó a una reflexión sincera y "de rodillas delante del Hijo de Dios" para refrescar la conciencia y el espíritu colectivo. Asimismo, hizo una solicitud pública para convocar a la unidad nacional a través de la oración y la confesión de pecados, con el fin de recibir protección y fuerzas ante las crisis y males que se vislumbran a nivel global.
“La descomposición social en qué ha caído la República Dominicana es como un pantano de muerte súbita, que se traga sin distinción a ricos y pobres, además de que deja en pendiente a nuestros hijos de caer en lo que dice la Biblia: los padres comieron las uvas silvestres y lo hijos heredaron las denteras.
Finalmente, el líder religioso enfatizó que la solución no radica en señalar culpables mutuos, ya que esto impide razonar bajo los valores y la luz divina. Al concluir su intervención, refirió el conocido pasaje bíblico para llamar a la prudencia y la introspección, sentenciando que "el que esté libre de pecado que tire la primera piedra".