
Por: María Hernández
Robotin, es un personaje muy conocido en el municipio Santo Domingo Este y en las redes sociales donde deja plasmadas las hazañas que realiza cuando le toca pintar alguna de las torres que se levantan en esa localidad.
Comenzó a pintar casas y edificios cuando tenía 18 años de los casi 60 que acaba de cumplir y su agilidad es insuperable.
Narra que la altura es su pasión y no le importa escalar hasta 20 pisos como lo ha hecho siempre sostenido por fuertes cuerdas que se amarra él mismo porque dice no confía en que sea otra persona la que lo ate.
Al recordar la cantidad de pintura que tuvo que utilizar para pintar la torre "Bella Mar" dijo que para empezar y darle la primera mano por fuera tuvieron que comprar cerca de 40 cubos de pintura de las que tienen 5 galones cada una, de color blanco que por lo regular es la que sirve como base para luego agregar el color final que llevará la edificación.
De acuerdo a expertos en el área consultados, un galón de pintura tipo estándar cubre, por lo regular entre 30 y 40 metros cuadrados en cada mano en las denominadas superficies lisas, lo que quiere decir que todo va a depender del tamaño que tenga la superficie que se vaya a pintar.
Volviendo a Robotín, nos narra la emoción que siente cuando se encuentra en un edificio de 20 pisos, el más grande que ha pintado y que se encuentra próximo a la avenida San Vicente de Paúl.
De vez en cuando se balancea y se pone a observar los carros pasar como en las películas.
"En diciembre del año pasado (2025) me subí a tumbar unos cosos sin soga, escalando por la mata y solo con el machete amarrado. El dueño me dio dos mil pesos por verme subir y la doña también me dio igual cantidad para que le tumbara también uno cocos", dijo emocionado Robotín.
Sueña con poder entrar a uno de esos nuevos grandes proyectos de plazas y hoteles que se realizan en los alrededores del puente Juan Carlos, pero dice que no conoce a nadie que lo pueda introducir con los que dirigen esas edificaciones que son consideradas de las más grandes de toda el área del Caribe.
Mientras tanto, Robotín sigue pintando en donde se le solicite y luego sube los videos a las redes sociales para que los usuarios le sigan y sientan como él la adrenalina de desafiar el peligro de dejarse llevar por el viven de la soga y la brisa entre pared y pared.