
SANTO DOMINGO, RD – El ex senador Dr. Iván Silva denunció un grave atentado contra el medio ambiente y el patrimonio público en Puerto Viejo, Azua.
Según el legislador, la instalación de cuatro plantas flotantes en una zona protegida responde a una red de corrupción que prioriza beneficios empresariales sobre la salud del ecosistema y de los ciudadanos dominicanos.
Silva calificó la situación en la comunidad de Los Negros como un "ecocidio" provocado por el uso de fuel oil pesado en estas barcazas. Afirmó que las emisiones constantes de gases tóxicos, como butano y sulfuros, están envenenando el aire y han acabado con la fauna marina en un área de manglares que es hábitat del manatí.
El dirigente político señaló directamente a Celso Marranzini como el responsable de "tapar" este desastre para favorecer a grupos hegemónicos de poder. Silva aseguró que Marranzini actúa como "juez y verdugo" en el sector eléctrico, castigando al pueblo mientras garantiza rentabilidad absoluta a sus socios comerciales y generadores privados.
Un punto crítico de la denuncia es el esquema de pago por capacidad no utilizada, el cual obliga al Estado a desembolsar fondos por energía que no se produce. Silva explicó que, bajo estos contratos, el Gobierno paga por la potencia total instalada aunque las plantas estén apagadas o generen apenas una fracción de su capacidad.
El ex senador contrastó los costos de generación, indicando que mientras la planta estatal Punta Catalina vende el kilovatio hora entre 6 y 8 centavos de dólar, las barcazas privadas facturan hasta 38 centavos. Esta disparidad representa una carga insostenible para el presupuesto nacional, que ahora destina cifras récord al subsidio eléctrico.
Silva reveló que el subsidio anual ha escalado hasta los 110,000 millones de pesos, una cantidad que, según sus palabras, podría cubrir múltiples necesidades básicas del pueblo. Denunció que estos fondos terminan en cuentas de paraísos fiscales, beneficiando a empresarios que operan bajo exenciones impositivas y privilegios contractuales.
En su intervención, Silva también arremetió contra el monopolio energético en la zona Este del país, mencionando específicamente al empresario González Buster de CEPM. Lo acusó de comprar energía a precios mínimos y revenderla a tarifas exorbitantes a hoteles y residentes, quienes han optado por instalar paneles solares para escapar de lo que llamó un "capitalismo salvaje".
El ex senador lamentó que el presidente Luis Abinader haya declarado un estado de emergencia eléctrica para facilitar la llegada de estas barcazas, a pesar de haber anunciado previamente un excedente energético. Criticó la incoherencia de las autoridades al proponer exportar energía mientras los apagones afectan desproporcionadamente a los sectores más pobres.
Respecto a la facturación domiciliaria, Silva denunció que la falta de control permite que usuarios con pocos electrodomésticos reciban recibos que saltan de 2,500 a 30,000 pesos. Advirtió que esta inseguridad en los costos de los servicios públicos está provocando la quiebra masiva de pequeños y medianos empresarios en todo el territorio nacional.
Asimismo, cuestionó el rol del Ministerio de Medio Ambiente, alegando que la institución está manejada por "abogados corporativos" que defienden intereses privados en lugar de proteger los recursos naturales. Criticó el silencio de las autoridades de Azua, incluyendo a legisladores y alcaldes, ante la destrucción de sus playas y parques ecológicos.
Finalmente, el Dr. Iván Silva hizo un llamado urgente a la sociedad civil para unirse en rechazo a este modelo de gestión eléctrica que considera corrupto y depredador. Aseguró que seguirá denunciando estas irregularidades hasta que se desmantelen las "mafias" que operan a costa del bienestar y el bolsillo de las familias dominicanas.