
SANTO DOMINGO. Desde el podio del Foro por la Paz, Política y Social Global, líderes y representantes alzaron su voz con profunda preocupación por el rumbo que, aseguran, está tomando la nación dominicana, al advertir que el país “camina peligrosamente en dos agendas que chocan entre sí”.
Según expresaron, su deber como atalayas es advertir al pueblo sobre lo que, afirman, “preocupa el corazón de Dios” y sobre los principios que históricamente han sostenido a la nación.
“Una nación debe ser conducida y sostenida por los valores que le dan fundamento, no por caprichos nacidos de pactos hechos en la oscuridad”, afirmaron desde el foro.
Los oradores señalaron que actualmente se enfrentan dos proyectos ideológicos en el camino de la gobernabilidad dominicana:
Por un lado, la Agenda 2030, a la que acusan de promover la negación de los valores cristianos y conservadores.
Por otro, una agenda conservadora internacional, identificada con el liderazgo del presidente estadounidense Donald Trump.
Los participantes del foro calificaron esta confrontación como una traición al legado histórico del país y la compararon con una ruptura del pacto fundacional heredado del patricio Juan Pablo Duarte.
“Ha llegado el momento de romper por completo con la agenda impuesta por élites que niegan el espacio a los valores cristiano-conservadores, y pactar una gobernanza sincera con nuestro mejor aliado: los Estados Unidos”, expresaron.
En un mensaje que mezcla tono político y espiritual, los líderes aseguraron que su voz “se ha construido durante décadas en sintonía con el corazón de Jesucristo”, y que su llamado no es de confrontación, sino de advertencia nacional.
Afirmaron, además, que su postura se expresa con respeto a la autoridad presidencial, pero con la “madurez de Estado” que exige, según ellos, el momento histórico que vive la República Dominicana.
El pronunciamiento deja en evidencia la creciente tensión ideológica en sectores conservadores del país y anticipa un debate que podría intensificarse en los próximos meses sobre el rumbo político, moral y social de la nación.